sábado, 28 de mayo de 2016

Quiche de espárragos



Ingredientes:

1 manojo de espárragos
1 cebolla morada
3 lonchas de jamón york
3 lonchas de bacon ahumado
2 lonchas de queso havarti
50 g de mantequilla
3 huevos
200 ml de nata para cocinar
un puñado de queso rallado
sal, pimienta molida y nuez moscada
1 lámina de hojaldre

Preparación:

Lavamos los espárragos desechando la parte dura inferior. Esto lo notamos con los dedos, partiendo por donde el tallo ya no nos ofrece resistencia. Los rehogamos en la mantequilla con una pizca de sal. Cuando los notemos flexibles, los sacamos y reservamos.
En la misma mantequilla que nos habrá quedado, sofreímos la cebolla partida en rodajas con una pizca de sal. Añadimos las tiras de jamón y bacon y rehogamos todo junto.
Engrasamos el molde apto para horno con mantequilla fundida. Extendemos la lámina de hojaldre metiendo los bordes sobrantes hacia adentro. Pinchamos toda la masa con un tenedor.

En un bol abrimos los huevos y los batimos. Pincelamos con este huevo toda la superficie de la masa. Colocamos las dos lonchas de queso enteras en la base. Encima, la cebolla y las tiras de jamón y bacon, repartiéndolas por todo.

En el bol donde tenemos los huevos, añadimos la nata, el puñadito de queso y la pizca de las especias y sal. Batimos a mano y lo echamos sobre lo anterior.

Disponemos los espárragos de manera lineal, con las puntas en la misma dirección.

Horneamos a 200º con calor arriba y abajo, en la posición más baja del horno, durante 30 minutos. Comprobaremos si está cocida con ayuda de una brocheta, pinchando en el centro.

Si queremos el borde más doradito, podemos poner el gratinado del horno durante unos minutos vigilando que no se nos queme.







viernes, 13 de mayo de 2016

Croquetas de shiitake, portobello y jamón



Ingredientes:

Medio puerro
50 g de setas shiitake
50 g de champiñones portobello
50 g de jamón
500 ml de leche entera
60 g de mantequilla aproximadamente
harina
1 cebolla
2 clavos de olor
Nuez moscada
1 hoja de laurel
2 huevos
Pan rallado o panko
AOVE y sal

Preparación:

Troceamos en brunoise el puerro, las setas y los champiñones. Sofreímos las verduras con una pizca de sal y mantequilla, a fuego lento. Cuando las veamos rehogadas, añadimos los taquitos de jamón. 

Incorporamos unas cucharadas de harina a las verduras rehogadas (la necesaria para absorber la mantequilla) y cocinamos la harina dando vueltas con una cuchara de palo, durante unos minutos. 

Ponemos a calentar la leche junto a la cebolla pelada y clavamos en ella los clavos. Echamos una pizca de nuez moscada, la hoja de laurel y sal. Dejamos hervir unos 30 minutos. Tapamos y reservamos.

Con la ayuda de un colador, vamos añadiendo en tandas pequeñas y sin parar de remover la leche templada a la harina rehogada. El secreto de una buena besamel es trabajar la masa, cuanto más mejor. Yo suelo hacerlo durante unos 40 minutos o cuando veamos que la masa empieza a separarse de las paredes. Probamos de sal y rectificamos en caso necesario.

Volcamos la masa en un recipiente plano y napamos a piel con papel film. Dejamos reposar unas horas en la nevera o incluso de un día para otro.

Espolvoreamos la superficie de trabajo con harina. Echamos porciones de la masa, más o menos iguales, cuanto más fría mejor y les damos forma. Las pasamos por el huevo batido y el pan rallado, por este orden y freímos en freidora o en abundante aceite caliente -a unos 180º- controlando y dando vueltas para que no se quemen.

Notas:

Al morderlas podemos apreciar perfectamente los trocitos de setas y jamón. Si queréis una textura homogénea, podemos triturar la masa y añadir solo el jamón salteado.

Las podéis congelar y freír directamente al sacarlas del congelador, sin necesidad de esperar. Están buenísimas como el primer día. Yo las puse en recipientes herméticos, alineadas y sin amontonar. De esta manera podemos sacar solo las unidades que vayamos a consumir.