Bizcocho de nata y nueces
Este
bizcocho tiene un delicioso sabor mantecoso y una textura firme.
Además de las nueces, podéis añadirle también unas gotas de
chocolate.
400
ml de nata para montar
3
huevos grandes
1 medida de azúcar
2 medidas de harina normal (ni de repostería ni de fuerza)
1 sobre de levadura química
la ralladura de un limón
15 nueces
1 medida de azúcar
2 medidas de harina normal (ni de repostería ni de fuerza)
1 sobre de levadura química
la ralladura de un limón
15 nueces
Preparación:
La
peculiaridad de esta receta es que vamos a echar la nata en una taza
grande, de manera que nos quepan los 400 ml y después usaremos ese
mismo recipiente hasta donde ha llegado la nata, para medir el resto
de ingredientes. Así, cuando digo una medida será la misma cantidad
de nata y cuando digo dos, será justo el doble.
En
un bol grande echamos los huevos, la nata, el azúcar, la harina y la
levadura y batimos bien con ayuda de la batidora de mano. Nos quedará
una masa homogénea y espesa. A esta masa añadimos la ralladura de
limón si os gusta su sabor (cogemos un limón, lavamos bien su piel
y rallamos solo la corteza, sin llegar a la parte blanca porque
amarga) y las nueces, en trozos no demasiado pequeños y mezclamos
bien.
Enharinamos
el molde donde vayamos a hornearlo o colocamos una lámina de papel de horno. Dejamos reposar la masa en el frigorífico
durante unos 20 minutos. Mientras, precalentamos el horno a 165º
arriba y abajo. Una vez transcurrido este tiempo, lo metemos en el horno a 160º, en la posición 2, durante 75 minutos. Si vemos que se dora demasiado, podemos taparlo con papel de horno o de aluminio.
Notas:
No
abráis el horno en los primeros 20 o 30 minutos ya que esto impide
que el bizcocho suba. Podéis comprobar al final del tiempo de cocción si está hecho pinchando con
una brocheta de madera justo en el centro y, si sale limpia, sin
restos de masa, es que ya está.
Espolvoreamos
por encima azúcar glas que podéis hacer vosotros mismos,
simplemente triturando azúcar blanco refinado. Un truco para que las
nueces no se vayan al fondo del molde, consiste en embadurnarlas con
un poco de harina en un colador y con unos ligeros golpecitos les
quitamos el exceso de harina.
Música: Royals, de Lorde
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